Brecha digital

La transformación digital de la sociedad es un hecho: el aprendizaje, el desarrollo personal, la comunicación interpersonal, la conexión e incluso el trabajo, tienen lugar cada vez más a través de las nuevas tecnologías digitales. Internet es hoy una dimensión complementaria de la vida de las personas. Una fundamental. Pero no de todas las personas. Según el último informe Digital, elaborado conjuntamente por las compañías We Are Social y Hootsuite, solo el 62,5% de la población mundial es usuario de Internet. El restante 37,5%, por una u otra razón, sufren las consecuencias de la desconexión respecto a la gran red. Es lo que conocemos como brecha digital.

Brecha Digital

22 Agosto 2022

Tipos de barreras digitales

Barreras de acceso

Las barreras de acceso son aquellas que impiden directamente el uso de las tecnologías digitales. Las más habituales tienen que ver con la escasez de recursos económicos, tanto del estado para proveer a los ciudadanos de las infraestructuras necesarias, como de los ciudadanos para adquirir dispositivos electrónicos y conexión a internet. Sin embargo, también existen barreras de acceso relacionadas con la ideología, como las prohibiciones de acceso a las mujeres en muchos países patriarcales del mundo.

Barreras de uso

La presencia de infraestructuras tecnológicas y la tenencia de un dispositivo electrónico y conexión a internet no garantizan necesariamente la navegación por internet. Al fin y al cabo, aprovechar los recursos digitales requiere una serie de conocimientos y habilidades digitales que no vienen incorporadas en el homo sapiens: alguien debe enseñarlas. El problema es que no todas las personas reciben formación y educación en materia digital. O, aunque lo hacen, no de una manera suficientemente cualificada.

Barreras de calidad de uso

Estas barreras son más difíciles de identificar, pero sus consecuencias son muy significativas. Una persona puede contar con las tecnología de hardware y software necesarias para navegar por internet, así como con el conocimiento básico para hacerlo, pero carecer de la profundidad de comprensión del entorno digital suficiente para distinguir la mala información de la buena, reconocer los intentos de fraude o ampliar su uso de herramientas. La fractura digital, aunque no total, se mantiene de manera parcial.

Causas de la brecha digital

Desigualdad económica

La Unión Internacional de Telecomunicaciones de la ONU publicó el pasado año un informe muy esclarecedor: el 96% de los casi 2.900 millones de personas excluidas del mundo digital viven en países en vías de desarrollo. De hecho, el 75% de la población de los 46 estados más pobres del mundo nunca se ha conectado a Internet. Nunca. Tanto la infraestructura general como los ordenadores, móviles, tablets y contratos de conexión a internet requieren un desembolso económico que no siempre es posible. Dicho esto, la realidad es que las desigualdades económicas dentro de los países avanzados también generan brechas digitales internas.

Censura ideológica

Algunos estados impiden que sus ciudadanos se conecten libremente a internet. En concreto, implementan restricciones de acceso a algunos recursos y contenidos que consideran contrarios a sus objetivos de control. Por otro lado, y como apuntamos anteriormente, en algunos países se produce un acceso desigual al universo digital por cuestiones de género, de edad o de otras cuestiones. Incluso en España, la brecha digital entre hombres y mujeres continúa siendo desfavorable a estas últimas.

Salto generacional

Las nuevas tecnologías avanzan a una velocidad vertiginosa. Los más jóvenes, además de verse expuestos a ellas más frecuentemente, disponen de una mayor neuroplasticidad y en consecuencia de una mayor capacidad de aprendizaje. Esto provoca que en regiones donde no se implementan programas de formación digital a las personas de edad más avanzada suela producirse una brecha generacional que se acentúa más y más. Después de todo, se requieren determinadas habilidades digitales para adquirir las siguientes.

Consecuencias de la brecha digital

Incomunicación

Las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) han acercado a las personas. Y no solo eso: han provocado que la comunicación se concentre cada vez más en el mundo digital. Los correos electrónicos, los mensajes de Whatsapp o los mensajes directos en las redes sociales son algunos de los métodos favoritos de la gente para conectar con otros. Y lo mismo ocurre con la comunicación bancaria: las transferencias, los Bizum o los pagos digitales facilitan la vida a las personas. En un mundo así, quienes padecen la brecha digital se encuentran aislados del conjunto de la sociedad y de las infinitas posibilidades de comunicación que ofrece Internet.

Desigualdad de oportunidades

La desigualdad en las TICs también conduce a una desigualdad en las oportunidades académicas, profesionales y económicas. Las personas que carecen de acceso de calidad a la red se ven privadas de una cantidad masiva de recursos que les ayude a prosperar en el plano tanto personal como laboral. La información de los blogs y de los sitios web, los vídeos en plataformas como Youtube, los cursos de formación online, los campus virtuales, los portales de empleo digitales son algunos de los más importantes. Y en el mundo financiero pueden provocar falta de acceso a servicios básicos de banca, perdida de oportunidades de inversión o, incluso, problemas de seguridad.

Desequilibrio social

La brecha digital perjudica más a las mujeres que a los hombres, lo que contribuye a perpetuar la desigualdad de género social existente en la gran mayoría de sociedades modernas. Del mismo modo, y puesto que también afecta más a las personas de edad avanzada que a los jóvenes, la fractura digital acentúa las diferencias entre generaciones. Por último, también supone otro factor de separación entre las sociedades desarrolladas y las sociedades en vías de desarrollo. La brecha digital divide.

Dependencia

Internet no es solo un lugar en el que divertirse. Es una dimensión desde la que realizar muchos trámites administrativos, bancarios, comerciales y sanitarios. Y, en ese sentido, los distintos tipos de brecha digital actúan como unas cadenas que atan a quienes las sufren a otras personas en relaciones de dependencia. Una dependencia que, a su vez, desemboca en un alto grado de vulnerabilidad. Especialmente cuando los trámites a realizar tienen que ver con compras digitales o movimientos bancarios.

Estrategias contra la brecha digital en el mundo

Programas de desarrollo de infraestructuras

Uno de los ingredientes más comunes de la brecha digital es la ausencia de infraestructuras TIC. Por eso han surgido iniciativas públicas y privadas orientadas a combatirlo. Un ejemplo es la Alianza para un Internet Asequible (A4AI), destinada a abaratar el coste de la banda ancha en zonas empobrecidas de África, Asia y Latinoamérica. Otro ejemplo es Starlink, un proyecto del empresario Elon Musk para dar a todas las regiones del mundo cobertura a Internet de calidad a precios más económicos.

Programas de alfabetización digital

La segunda gran estrategia contra la brecha digital centra su atención en las barreras de uso. Se trata de iniciativas educativas y formativas enfocadas en proporcionar a las personas excluidas digitalmente todas las habilidades que necesitan para navegar por Internet de manera totalmente independiente. Estos programas son diseñados y puestos en marcha por ayuntamientos, estados, organizaciones internacionales y empresas privadas y generan una mejora del bienestar individual. SELFIE, de la Comisión Europea, es un buen ejemplo.

Programas de dotación de recursos

Los programas de dotación de recursos están enfocados tanto en el aprovisionamiento de recursos físicos como de recursos cognitivos: subvenciones para la adquisición de dispositivos electrónicos, donación de viejos aparatos, reparto de periféricos o asistencia gratuita. Muchas de estas iniciativas provienen del sector público y están financiadas con dinero público, mientras que otras proceden de las oenegés y de la acción de cientos de personas que ceden su tiempo y su esfuerzo de manera altruista. Sin el voluntariado no podríamos entender la lucha contra la brecha digital.

Compromiso WiZink

Pese a los esfuerzos de tantísimas instituciones y tantísimas personas, la brecha digital mundial continúa ahí. Y tiene sentido: las barreras para la transformación digital no desaparecerán de la noche a la mañana. Ello requiere un trabajo sostenido cada vez más intenso. Y es precisamente ahí donde WiZink aporta y aportará en el futuro su granito de arena a través de una serie de iniciativas avanzadas. Porque soñamos con un planeta verdaderamente conectado en el que ninguna región, ninguna familia y ninguna persona queden excluidos.

Por ejemplo, una de esas iniciativas que ya estamos desarrollando es el programa “Mejora la sociedad: ¡digitalízala!” de la Fundación Junior Achivement, sin ánimo de lucro, en la que han participado nuevos empleados y miembros del Comité de dirección de WiZink de manera voluntaria. ¿El objetivo? Concienciar a más de 800 estudiantes de secundaria sobre la importancia de la transformación digital en las empresas y en la sociedad en general. A fin de cuentas, serán ellos quienes recojan el testigo, quienes trabajarán en el futuro por romper las barreras digitales que puedan quedar en pie.