Planificación de presupuesto para vacaciones en familia

¿Vacaciones en agosto? Aún tienes unos días por delante para prepararlas. ¿Cóóómo? ¿Qué pensabais lanzaros a la aventura sin una buena planificación presupuestaria? ¿Ir decidiendo sobre la marcha que hacéis con el dinero? Bastante mala idea. Al fin y al cabo, la falta de planificación genera las condiciones perfectas para el despilfarro económico. Y es una pena porque con un presupuesto podríais disfrutar de unas tremendas vacaciones sin castigar vuestros ahorros más de lo necesario. Déjanos ayudaros

Comó planificar unas vacaciones en família

4 Agosto 2022

Fases del presupuesto vacacional

Faserealista

Nos gusta llamarla así porque es la fase en la que decidís cuáles son vuestras posibilidades económicas para estas vacaciones. Obviamente no existe una cifra correcta: todo depende de vuestro nivel de ingresos, de vuestra capacidad de ahorro y de vuestras necesidades de futuro. Recordad también que contáis con apoyos como la tarjeta WiZink Click, que os permite pagar las compras en tres meses sin intereses 0% TIN (0% TAE)1 , o la tarjeta WiZink Now, con la que dispondréis de hasta 2.000 euros a devolver en 6, 12 o 24 meses al 7,50% TIN (7,76% TAE)2 . Un banco, infinitas posibilidades . La clave, eso sí, está en ser realistas y no destinar a las vacaciones una cantidad mayor de lo financieramente saludable.

Fase protectora

Una de las principales bellezas de los viajes es que abandonas la zona de confort en la que te mueves a diario. Sin embargo, eso tiene su riesgo también: los imprevistos forman parte de la vida y estás menos preparado para ellos conforme más te alejas de esa zona de confort. En ese sentido, la fase protectora es la fase en la que veis cuánto dinero tenéis disponible para el viaje (porque lo teníais ahorrado, porque disponéis de la línea de crédito de vuestra tarjeta WiZink o por una mezcla de ambas) y separáis aproximadamente un 15% para convertirlo en un colchón de seguridad para emergencias. También debéis incluir un seguro de viaje a la ecuación. Nuestras tarjetas lo traen incorporado para los gastos que pagues con ellas.

Fase exploradora

Aquí comienza lo complicado. Las vacaciones están conformadas por una gran cantidad de gastos y debéis distribuir inteligentemente el dinero que habéis decidido invertir en ellas en cada uno de ellos. El primer paso es anotar todos esos gastos: transportes, alojamientos, comida, materiales de viaje, entradas a lugares... Una vez los tengáis ante vuestros ojos, explora del coste aproximado. ¿Cuánto cuestan los billetes de avión? ¿Y las habitaciones de hotel? ¿Qué tan baratos o caros son los supermercados en la zona? ¿Qué precio tienen las botas senderistas y las mochilas? Ahora tenéis una idea aproximada del coste total del viaje. Toca realizar ajustes.

Fase ajustadora

La fase exploradora os habrá permitido conocer la relación entre vuestro dinero disponible para las vacaciones y el gasto total del viaje. ¿No coincide? ¿Os pasáis por mucho? La solución es sencilla: buscar maneras alternativas de cubrir vuestras necesidades que sean más baratas. Otras aerolíneas, otras fechas, cambiar aviones por trenes, otro tipo de soluciones de alojamiento, descuentos... ¿Os quedáis cortos? Podéis incluir nuevos gastos en el presupuesto para hacer que las vacaciones sean aún más espectaculares o podéis guardar esa diferencia para ahorrarla y afrontar otros proyectos en el futuro. Ambas opciones son muy interesantes.

Fase flexibilizadora

Lo más común es pensar que la elaboración del presupuesto vacacional termina cuando salís de casa dirección al aeropuerto o a la estación de tren. Pero nada más lejos de la realidad. Porque el presupuesto está vivo. ¿Qué ocurre si estáis tan cansados después del primer día que preferís saltaros una actividad que teníais reservada y perder el depósito? El resto del dinero destinado a la misma queda libre y podéis invertirlo en otras cosas. ¿Y si os enamoráis de algún lugar que conocéis in situ y queréis pagar para entrar a verlo en familia? Es una nueva partida con la que no contabais. Debéis mostrar capacidad para flexibilizar el presupuesto sobre la marcha. ¡A pasarlo bien!